¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 48 el Dom Jul 16, 2017 9:13 pm.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

AFILIAME

AGREGANOS

Yes, My Lord

Yes, My Lord Foro

La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Vie Ago 12, 2011 7:02 pm

Tenía miedo.

Cuando era niño, su padre le asustaba con cuentos de maleantes que entraban a la casa y mataban a los de su familia, quedándose con todo el dinero. Había sido cuando conoció a la "Abuela" Victoria, que ella le introdujo al mundo de los terrores sobrenaturales. Le hablaba de ángeles, demonios y fantasmas que habitaban en la tierra y atormentaban las almas de aquellos que se atrevían a llamarles. En esas épocas, le había dado tanto miedo que jamás había querido escuchar esas historias otra vez. Luego el miedo se volvió curiosidad. Luego la curiosidad se volvió deseo. Y ahora deseaba no haber siquiera pensado en hacer algo así.

Se aferraba a los hombros del demonio que parecía estarse divirtiendo de lo más lindo con sus expresiones, con sus gritos anteriores. Era normal, debía estar gozando de saber que era un ser superior que podía atormentar a aquél que se había atrevido a llamarle. Cuando no tuviera tanto miedo, Dante ya pensaría en alguna manera de hacerle pagar por lo que estaba haciendo, pero por el momento, se concentraba en sobrevivir. Cualquier cosa que dijera sería usada contra él y con la cabeza como la tenía, no le daba ahora para pensar en algo que no pudiera dañarle.

Cuando llegaron cerca del palacete, notó que Nebiros bajó la velocidad del aleteo, comenzando a bajar en el jardín principal.

--Mala idea, Edward --Susurró Dante, única manera de dejarle saber que habría problemas. Se bajó de su cuello cuando hubieron tocado tierra, comenzando a caminar hacia la entrada y... Detrás de él, salieron 6 poderosos Doberman adultos, quienes comenzaron a gruñir al desconocido. Dante observó, curioso, los perros avanzando de forma sigilosa, enseñando los dientes de donde escurrían hilos de baba, los ojos agresivos fijos en el rubio.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Vie Ago 12, 2011 7:16 pm

Ya inspeccionando desde el aire el palacete con detalle, Nebiros localizó una zona del enorme jardín despejada de árboles, y por fin fue bajando su gigantesca velocidad y aleteando suavemente hasta posarse en tierra firme, soltando sin demasiada gracia a su "pasajero" y volteándose para observar el lugar.
Dio una leve palmada y tocó de nuevo su traje, haciendo así que las roturas en su espalda se soldaran y repararan solas, volviendo a quedar totalmente impecable y perfecto, volviendo a aparentar totalmente ser un poderoso y atractivo noble.

Los ojos del demonio se clavaron en el humano, que parecía querer escapar de él... al parecer pretendiendo disfrutar del espectáculo de ver a su escalofriante mayordomo siendo acosado por unos perros horrendos...
"Parece que el muchacho ha leído demasiados cuentos en los que los perros pueden espantar a los malos espíritus..." rió para sí Edward.
Cuando los animales se encontraban a menos de dos metros de aquel en apariencia, olor y aura totalmente normal humano, Nebiros les lanzó una mirada a todos... desplegando su aura de malignidad en plena potencia, llegando incluso a alacanzar de refilón a Dante provocándole un escalofrío.

Los perros abandonaron inmediatamente su actitud hostil, escondiendo el rabo entre las piernas y bajando las orejas, a tan pocos metros del demonio derrumbándose en la hierba y quedando totalmente paralizados por el terror que les inspiraba aquella criatura de pesadilla.
Nebiros le lanzó una mirada a Dante... la mirada de un depredador hambriento y deseando devorar una presa.
- Dime, niño -le llamó volviendo a utilizar su manera irrespetuosa-, ahora que ya no necesitarás esta clase de ridícula protección mortal... ¿puedo tomármelos de cena? En verdad me interrumpiste en mitad de un "banquete" y aún tengo hambre... -sonrió, relamiéndose al recordar al ensangrentado ángel.

Nebiros era un demonio superior, pero a parte el Archibrujo del Infierno, una criatura totalmente excepcional y, como tal, también tenía una dieta distinta a la de los demás demonios...
Todos los demonios superiores podían alimentarse de algo más a parte de las almas de los vivos, y aquel alimento permitido en la dieta de Nebiros era... la sangre.
"Por la sangre nada el alma" solía decir el brujo capaz de alimentarse a partir de la sangre de los ángeles, humanos, animales e incluso otros demonios.
"Mejor tener un chucho de entremés que nada..." pensó Edward, aguardando la respuesta de su "amo".
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Lun Ago 15, 2011 11:01 am

Nuevamente esa maldita aura.

Dante tragó con fuerza, escondiendo de una manera casi heroica el temblor de sus piernas aunque no un escalofrío que le hizo mover sus brazos. Cerró sus ojos, convenciéndose una vez más de que lo que había hecho tenía una justificación.

Grandeza, Dante... Grandeza y un reinado que nadie jamás olvidará, del que todos hablarán. Aguanta... Aguanta... Todo tiene una finalidad. Aguanta.
Se decía a él mismo, mientras veía como sus agresivos perros se volvían unas asquerosas ratas cobardes y metían el rabo entre las patas. Los odió, tanto como odió el estúpido tono de superioridad con el que Edward siempre hablaba. Le miró a los ojos, escuchando de pronto la extraña petición del demonio.

Abrió la boca, sorprendido al notar que no era una de esas bromas malas que ya veía le gustaba hacer, de verdad... Planeaba comérselos. Miró a los canes, le habían acompañado por algunos años y Dante los había criado desde cachorros. Buena raza, buena protección para aquellos estúpidos ladrones que intentaban meterse a su casa o incluso a aquellos que se resistían que la corona pasara a los Fitzalan-Howard. Uno de ellos, se acercó a Dante, lamiendo su pierna sobre el pantalón, como si buscara la protección de su "cariñoso" amo aquél que le había dado de comer y le había entrenado todo ese tiempo. Dante le acarició la cabeza, sonriendo mientras pensaba que, tal como había leido en aquellos libros de historia, la debilidad de un rey siempre habían sido las cosas de las cuales no podía despegarse.

Tenía que evitar el error a toda costa.

--Deshazte de los cuerpos cuando termines y que nadie se de cuenta. Cuando termines, ven a mi habitación, supongo que no se te hará difícil encontrarla. --Dijo, comenzando a caminar dentro del imponente palacete, mirando una última vez a aquellos perros negros que le despedían, aún con la cola entre las patas.

Mientras caminaba hacia su habitación, Dante pensaba que en una fiesta de nobles, había escuchado a alguien decir que todos los que le rodeaban eran piezas de ajedrez que caerían para hacer que el rey se sentara en el trono, triunfal.

Que así sea. Pensó, mientras se perdía entre los pasillos con pisos de fino mármol blanco.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Lun Ago 15, 2011 11:31 am

Su terror era como un afrodisíaco para él. Tan palpable... y al mismo tiempo tratando de resistirse a esa sensación, posiblemente llenando su mente de imágenes de eso que los mortales llamaban "grandeza" y "poder". Nebiros sonreía siempre ante la mención de aquellas dos palabras, tan lejanos los humanos de entenderlas como el sol de la tierra...
Debilidad. Aquella palabra estaba reflejada en los ojos del humano mientras acariciaba a los perros, y ya antes de que se alzase los caninos de Nebiros ya se habían alargado de forma anormal, saliendo casi de su boca.

Cuando Dante alzó la mirada y le consintió hacerlo Edward le dedicó una sonrisa escalofriante, saliendo de su boca y sus colmillos un aroma delicioso y tentador indescriptible, el aroma utilizado por el mayor depredador para atraer a su ilusa presa, toda su belleza y perfección física así como su olor era una trampa mortal destinada a atraer a sus víctimas y hacer que se confiasen...
Sonrió más ampliamente cuando se fue, volviendo sus ahora terriblemente fascinantes ojos verdes hacia los perros, que sólo pudieron encogerse de terror aún más, tratando de hacerse más pequeños instintivamente para no ser devorados... pero para su desgracia aquel demonio tenía la vista muy bien...

Unos segundos después los cuerpos de aquellos animales desdichados ardían en fuego verde que no dejaría ni sus cenizas... mientras Nebiros se dirigía a paso relajado hacia la mansión, relamiéndo un delicado y fino hilo de sangre que se escurría por la comisura de sus carnosos labios.
Se detuvo en el jardín a pocos pasos de la enorme mansión y alzó la mirada... localizando al instante la habitación de Dante sin ningún problema.
Encogiéndose de hombros, no queriendo volver a romper su traje inútilmente, Nebiros dio unos cuantos pasos... hasta quedar erguido en la pared como si siguiese andando por el suelo, trepando por ella con toda tranquilidad y alcanzando la ventana del dormitorio de Dante, abriéndola con una ligera ráfaga de viento y entrando en la sala con despreocupación.
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Lun Ago 15, 2011 1:11 pm

Entró a sus aposentos con un aire de cansancio. El día había sido agotador, las emociones se lo estaban comiendo y Dante solo quería olvidarse de todo lo que había pasado, de la torre, de los trabajadores a quienes seguramente empezarían a buscar sus familiares al día siguiente y aparecerían en los periódicos. Casi escupió sobre el piso de su sala de estar al recordar como la Reina Victoria seguramente iba a querer ayudarles, a compartir el luto de las familias y a enviar a ese Conde Phantomhive a buscar qué era lo que había pasado. No le asustaba, sabía que Nebiros había dejado todo encubierto y que cualquier cosa iba a quedar solucionada con solo una orden.

Volteó los ojos a los mullidos sillones de terciopelo rojo con madera de color chocolate oscuro. Las paredes estaban pintadas en un rojo de tonalidad naranja y mate, oscuro, mullidos cojines de color amarillo ocre, rojos y verde mate se encontraban en los sillones, la mesa de centro era amplia, baja, de la misma madera chocolate. Una araña de luz en el techo irradiaba una cálida aura de electricidad a toda la habitación, las cortinas eran del mismo color carmín de los muebles y tapaban perfectamente el exterior. Su pieza consistía de 3 habitaciones divididas por puertas de pesada madera, una sala de estar, un baño privado donde solo había una enorme tina enmedio de una amplia pieza con piso de mármol y un perchero para la toalla, una canasta de mimbre oscuro tejido en el suelo guardaba sus jabones y perfumes con los cuales se bañaba, no había retrete, para eso, salía a cualquier baño de cualquier otra habitación, por nada del mundo iba a perder la delicadeza en la suya. La última pieza era la habitación que consistía de una cama alta, un colchón mullido y una cabecera acolchada, 4 almohadas enormes en la parte superior, columnas de madera oscura se alzaban para sostener un dosel de tela semi-transparente blanca y... Lo más curioso, un espejo enmarcado en la parte de arriba, empotrado sobre el cuadro que sostenía el dosel, capricho del albino que gustaba de los juegos con quienes ingresaban a esa alcoba. A los lados de la cama había dos cajoneras pequeñas, lo suficientemente grandes para albergar una lámpara cada una y, en la parte derecha, un libro de la biblioteca de Victoria, su lectura de lal noche.

Dante estaba caminando justo al baño, cuando volteó de golpe, escuchando la ráfaga de viento abrir la ventana. Rodó los ojos, fastidiado, mientras se estiraba, sintiendo la necesidad del agua caliente en su cuerpo.

--Edward, quiero bañarme --Dijo, comenzando a abrir su camisa mecánicamente, pero al ver que el demonio no se movía, Dante frunció el ceño y, con la camisa ya abierta dejando ver su atlético torso, dijo de forma fastidiada. --Edward, es una orden, prepara el baño y asísteme con ello --se dio media vuelta, dejando caer con lentitud su camisa y acto seguido, desabrochándose su cinturón y dejando caer sus pantalones, sin ropa interior, dándole la espalda a Nebiros tal como había venido al mundo, la única mancha en su cuerpo era la marca que el demonio había puesto en su glúteo. Se quitó las botas con los mismos pies, aventándolas hacia un lado y comenzando a entrar en el baño, sin esperar que le siguiera.

Había dado una orden, Nebiros tenía que hacerlo, quisiera o no.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Lun Ago 15, 2011 1:24 pm

Nebiros observó la gigantesca habitación con una ceja alzada, no pudiendo evitar admitir que el niño humano tenía buen gusto, un poco bastante excéntrico, pero en fin... se podía decir lo mismo de un demonio que tenía como esbirros a una araña y un cuervo del tamaño de portaviones.
Ladeó la cabeza con curiosidad hacia el humano cuando se volteó a mirarlo y comenzó a desnudarse, diciendo que quería bañarse.
Edward se preguntaba qué demonios tenía eso que ver con él... a no ser que el humano se hubiese decidido a usar sus servicios "especiales" ya...
"Vaya... Ptolomeo tardó unos cuantos días en mencionarlo siquiera... luego se volvió insaciable" sonrió para sí. A pesar de su odio hacia el gobernante romano había disfrutado de aquellas casi violaciones en exceso, los humanos eran tan maleables...

Sus pensamientos se cortaron de golpe al escuchar la orden de Dante.
Preparar... el baño... ¡¿ÉL?!
Nebiros contuvo nuevamente sus instintos asesinos. Aquél mono sin pelo pretendía usarlo como si fuese un maldito sirviente vulgar y estúpido... ¡A ÉL, A NEBIROS EL PESTEADOR!
Apretó los dientes hasta que rechinaron, pasando al lado de Dante a toda velocidad sin que este lo viese, tan sólo notando una corriente de aire a su lado.
Nebiros estaba tan furioso que ni siquiera la desnudez del humano le había llamado la atención... pero vaya si estaba dispuesto a hacerle sufrir...
"Pagarás tu insolencia con tus palabras no medidas con corrección, mocoso impertinente..." pensó para sí el demonio, entrando en el baño mucho antes que Dante e introduciendo un dedo en la enorme bañera.

Instantáneamente el ambiente se llenó de vapor de agua, y la bañera del líquido vital... hirviendo. "Espero disfrutes de tu baño... mi señor" pensó sonriendo diabólicamente "por ahora tendré que contentarme con quemar tu piel... no se considera daño físico puesto que tú sólo me has ordenado que "te prepare el baño" sin decirme tus gustos al respecto... de modo que arde, maldito".
Ahora más tranquilo, Edward se apartó de la bañera y se hizo a un lado, sentándose en el borde opuesto de la casi "piscina" que tenía montada allí Dante, esperando a escuchar sus gritos de dolor.
- El baño está listo... niño -dijo con voz relajada.
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Lun Ago 15, 2011 2:11 pm

Caminó lentamente, notando como una ráfaga de viento le dio un escalofrío intenso. "Nebiros" pensó, a sabiendas que el demonio debía de estar con un horrible humor después de esa petición. Pero Dante necesitaba una excusa para mantenerlo a su lado, no tenía amigos de la infancia o algo que se le pareciera y dentro de su cuadrilla, nadie podía estar ahi sin que justificara su estancia. Nebiros no podía ser la excepción.

No le sorprendió verlo justo al lado de la bañera, era de esperarse. Sin embargo, cuando le dijo que el baño estaba listo, una ligera mirada hostil de sorpresa se dejó ver en sus pupilas azules. Alzó una pierna, metiendo sin cuidado el pie y parte de su pierna, unos centímetros arriba del tobillo.

--¡Hijo de la gran puta! --Gruñó, cayendo de espaldas en el suelo de mármol, sintiendo el lacerante dolor de su pie quemado por el agua hirviendo. --Eres un tremendo insolente y ahora vas a curar esto --Le miró con furia, jadeando mientras extendía su pie. --Vas a curar esto sin causarme dolor... --corrigió, su mano pasándose a sus cabellos albinos. Le dolía la cabeza... Y solo quería no sentir dolor, tomar un baño, irse a dormir...

¿Era demasiado pedir?
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Lun Ago 15, 2011 2:26 pm

Nebiros captó la mirada hostil de Dante, pero rió cruelmente cuando aún a pesar de su desconfianza metió el pie y parte del tobillo en el agua hirviendo, quemándose al instante y dejando roja aquella hermosa piel blanca que tenía.
Soltó una carcajada como única respuesta a su insulto, riendo el último sin duda se reía mejor, pero ahora que su cerebro no estaba desbordado de ira por fin el demonio se fijó en Dante y su cuerpo... y su mente cambió radicalmente su trayectoria.
"Puede que lo vaya a exterminar como a una sabandija... pero no hay razón para no disfrutar de una preciosidad así mientras dure..." pensó para sí el demonio, dándose la excusa que necesitaba su conciencia para quedar de nuevo tranquila. Lo que en su caso quería decir volver a su estado de fría crueldad habitual.

Ladeando la cabeza y sonriendo encantadoramente, ahora enseñando sus blancos y humanos dientes, Edward hizo una escueta reverencia.
- Tus deseos son órdenes para mí -ironizó sin ninguna clase de complejo, desviando sus ojos de la entrepierna del humano, donde habían estado clavados con todo descaro desde que había empezado a pensar en otra cosa distinta a la ira, y dirigiendo sus ojos cafés hacia su pierna herida.

Acto seguido se inclinó sobre la pierna de Dante y pegó su rostro a su tobillo, sus ojos fijamente clavados en los del humano... y entonces extendió su lengua y lamió la carne rojiza con lentitud e intensidad, provocando su saliva no dolor, sino una sensación calmante y casi orgásmica sobre la piel del mortal, sensación que pronto se fue extendiendo por todo el pie y el resto de la pantorrilla hasta que la piel roja se volvió de nuevo impecablemente blanca... y posiblemente dejando roja otra zona de la anatomía de Dante ante semejante atención...
- ¿Es esto... todo? -inquirió con su sensual voz el demonio, esbozando una media sonrisa seductora automáticamente.
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Lun Ago 15, 2011 3:41 pm

Apretaba sus labios debido a la horrible sensación en la piel. Le había causado bastante dolor y no se quería imaginar el cómo iba a quedar su piel al día siguiente. Mala herida, sobre todo cuando en 3 días tenía una fiesta que dar en honor a todos los nobles. Le escuchó hablar, entornando los ojos con odio, mientras veía que se acercaba. La carcajada había dolido mucho en el orgullo de Dante, pero no se lo dejaría saber. Ya encontraría como castigarle apropiadamente cuando tuviera la mente despejada.

--Pero.... ¿Qué? --Jadeó Dante, entre el dolor y la sorpresa. Sea el demonio que fuere, su imagen mortal era demasiado atractiva. Dante había escuchado que los demonios tomaban formas acorde a como el amo quería. ¿Habría sido esa entonces una jugarreta de su mente? ¿Convertir al demonio que sabía odiaría y el cual ya le causaba tantas molestias desde el primer día en alguien tan jodidamente atractivo? Ese pensamiento, no le dejó mientras la lengua cálida tocaba su piel. Respiró con dificultad, sintiendo que no solo el dolor se iba yendo poco a poco, sino que iba siendo reemplazado por una sensación de placer, el tener la imagen de ese rubio cenizo ahí, dándole atenciones, lamiéndole de esa manera tan... Falsamente devota. No pudo evitar lanzar la cabeza hacia atrás un poco y cerrar los ojos.

No tenía caso pretender, su entrepierna ya estaba hinchada y totalmente visible, erguida entre sus piernas. Volteó a ver a Nebiros cuando le preguntó con estricto énfasis en la última palabra si eso era todo lo que deseaba.

--No, no es todo --Dijo, acomodándose en el piso y dejándole ver desvergonzado el producto de sus lengüetazos. --Desvístete --Fue la orden, mientras le miraba predador.

Nadie le había dicho que, a pesar de los sufrimientos que iba a tener por años, no podría divertirse con el cuerpo de su demonio personal.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Lun Ago 15, 2011 4:04 pm

La sonrisa de Nebiros se agrandó al ver aquel mástil de carne ya convenientemente erguido entre las piernas del humano, que al parecer no iba a ocultarlo. Una lástima, le gustaba que se resistiesen a lo inevitable...
"¿No es todo? ¿Tendrá el suficiente coraje?" se preguntó el demonio sonriente mientras veía cómo el mortal se acomodaba en el suelo y abría más las piernas dejando ver con más claridad su hombría totalmente erecta.
- ¿Que me desvista? -repitió la orden, irguiéndose en su imponente altura ante Dante y ladeando la cabeza como si no hubiese escuchado bien- Mmmm... Ptolomeo era un puritano a tu lado, muchachito -ronroneó sonriente, esta vez llamándole de una manera menos altiva pero igualmente con algo de burla en su tono.

Entonces el demonio alzó una mano hacia sus ropas, desabrochando su elegante chaqueta y deslizándola por su espalda con movimientos suaves pero incitantes, todo él pareciendo una enorme y seductora pantera, a continuación abriendo lentamente su camisa beige hasta revelar su fuerte pecho y sus abdominales marcados como una tableta de chocolate perfecta.
Sonrió levemente y lanzó la camisa a la cabeza del humano, cegándolo en aquel momento.
Nebiros aprovechó aquello para descalzarse, quitarse los calcetines y los pantalones a toda velocidad, antes de que Dante pudiese recuperar la visión ya únicamente vestido con unos boxer cortos y muy ajustados de color rojo que dejaban muy poco a la imaginación del ya enorme tamaño de su miembro.

El demonio le sonrió al humano en cuanto recuperó la visión, alzando una ceja como si realmente estuviese interrogante.
- ¿Algo más? -inquirió, sabiendo que no había cumplido la orden completa tal y como la había pensado Dante, pero interpretándola así sólo para provocar más deseo en él. Todo lo que pudiese torturarle era bueno... aunque fuese tortura psicológica y de esa clase, estaba bien para Nebiros.
Y la visión de su masculinidad apretada en aquella prenda de ropa interior por lo que había visualizado en la mente del principito era algo bastante fetiche entre la mayoría de los humanos... estaba seguro que también sería ese el caso de Dante...
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Lun Ago 15, 2011 4:49 pm

--No soy Ptolomeo, no me confundas con él --Gruñó, un tanto molesto porque Nebiros pensaba en alguien más en esos momentos. No que pensara que lo tenía embrujado con su belleza albina que más de uno le había dicho era incomparable, pero el demonio estaba recordando a otro amo. Dante haría que solo le recordara a él por la eternidad luego de terminar el contrato. Mínimo, esta vez no le había dicho "niño"

Dante siguió todos los movimientos de Nebiros, estudiando la manera seductora en la cual se retiraba sus prendas. El muy cabrón sabía que Dante quería verlo, sabía que le gustaba y lo hacía a propósito. Un latigazo de emociones le pegó en el rostro al sentir su camisa, ese olor, perfume suave... tan diferente a cualquier esencia humana que hubiera aspirado jamás. Cuando Dante, tomándose su tiempo, retiró la camisa de su cabeza, viendo la ajustada prenda que le negaba la visión de su cuerpo ya completamente desnudo. Le escuchó, Dante mirándole aun sin responderle. No se levantó, solamente se hincó frente a él, pero con una mirada que le decía que no estaba pidiendo perdón por nada de lo sucedido en ese día.

Le miró a los ojos, sosteniendo la mirada unos segundos antes de pasar por sus pectorales, su estómago delineado perfecto. Sonrió, una media sonrisa extraña, sus ojos azules brillando.

--Si, te tendré que enseñar a cumplir las órdenes completas. --Gruñó, arqueando su ceja en respuesta a la suya. La jugarreta del demonio le dejaba saber a Dante que estaba mínimo haciéndolo "voluntariamente" y se "divertía" con ello. Su centro se erguía apretado debido al tamaño que crecía. Dante estaba complacido, ¿eso sería por verlo a él? ¿Que tan dispuesto estaba Nebiros a jugar? Sin decirle nada, pasó su mano por aquel bulto caliente, apretando si tan solo un poco, jugueteando, delineando la extensión remarcada con sus dedos. Alzó la vista a Edward, asegurándose que no fuera a lastimarle o a hacer algo traicionero mientras estaba ahí, hincado frente a él. --Vamos a ver a que saben los demonios... --Dijo, divertido con su pensamiento externado en palabras. Sonrió, bajando de pronto con rudeza los boxers, dejándoselos si apenas a mitar de las rodillas y luego quedarse unos segundos admirando esa extensión de carne frente a él. Volvió a alzar los ojos y sin retirar la mirada de las orbes de Edward, abrió la boca... Y comenzó a tragar su punta con dolorosa lentitud.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Lun Ago 15, 2011 5:05 pm

Nebiros sonrió complacido. No había duda, en el tono de voz de Dante había celos. ¿Acaso se sentía molesto porque mencionase a su antiguo amo frente a él? ¿Frente a un "él" totalmente desnudo?
La sonrisa del demonio se amplió. Tanto mejor así, que se molestase, que se irritase... tanto mejor sería así su caída en los prohibidos terrenos de la lujuria demoníaca...
Los ojos del humano no se podían despegar de su cuerpo, aquello era tan evidente como que era de noche, y como ya esperaba el brujo no permaneció quieto...

Se puso de rodillas frente a él, arrancando una sonrisa altiva al demonio. "Todos acaban así ante mí... parece que ya vas conociendo tu sitio" le dijeron al humano sus ojos café y sus blancos dientes.
Su sonrisa era curiosa, pero el hambre estaba claramente dibujado en sus ojos... hambre de lo que Nebiros tenía entre las piernas.
Edward soltó una carcajada que por una vez no resultó terrorífica, sino más estimulante aún.
- ¿Enseñarme algo a mí un mortal? A estas alturas de mi vida veo tamaña hazaña algo imposible de cumplir... -sonrió más ampliamente.

Nuevamente sus sentimientos se vieron reflejados en aquellos ojos azules. Estaba pensando que estaba excitado por él, y después de todo tenía razón... en parte. La lujuria recorría sus venas permanentemente, después de todo.
Un tenue ronroneo se formó en su pecho cuando el humano comenzó a tocarlo, a pasar su mano sobre su entrepierna, a apretarla un poco, delineando su forma con los dedos.
- La cuestión no es lo que YO sé... -sonrió el brujo- sino más bien lo que TÚ estás dispuesto a averiguar... -se relamió los labios sintiendo como por fin el mortal se animaba y le bajaba la prenda de ropa interior hasta la mitad de las rodillas, su miembro saltando con fuerza totalmente erguido frente a Dante.
"Parece que quiere hacerse el duro..." pensó con diversión Nebiros cuando el humano buscó sus ojos mientras comenzaba a tragar la punta de su pene lentamente "pero me temo que se ha topado con el demonio equivocado" terminó aquel pensamiento el demonio, sonriendo y soportando aquel placer sin pestañear ni variar su expresión de divertida curiosidad.
"Es bueno..." no pudo evitar admitir, en verdad excitado en su interior pero sin demostrarlo en el exterior.
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Lun Ago 15, 2011 5:34 pm

Por primera vez en ese día, le regalaba una sonrisa que no le hacía temblar de miedo. Dante estaba seguro que jamás recibiría nada de afecto de aquel demonio obligado a estar con él por un contrato, sin embargo, estaba más que satisfecho conque dejara de lado si por un momento aquellas cosas que no le dejarían dormir en un buen rato, estaba segudo.

Escuchó sus palabras, conforme con ello. El albino siempre había sido demasiado curioso, cual pequeño gato y quería averiguarlo todo, no quedarse con la duda de nada. ¿Cuántos humanos, en sí, habrían tenido la experiencia de yacer con un demonio? Quizá no muchos.

Sus ojos azules miraban con atención a Edward, mirando como a pesar de que su hombría estaba erguida y caliente en su boca, él se mantenía impasible, sin siquiera temblar. Dante sabía que era la pantalla de indiferencia que traía incluido el paquete "Nebiros" y no le importó, siguió viéndole a los ojos, tragando toda su carne y jugueteando con su lengua, su mano derecha bajando a sus testículos y acariciándolos de manera lenta, tranquila. Comenzó a marcar un vaivén con su rostro, respirando estudiadamente, sin necesidad de sacarlo de su boca para tomar aire, masajeándolo con destreza en su cálido interior, usando su lengua, incluso mordisqueando a veces, sin causarle dolor.
Siguió con sus atenciones, en sus ojos mostrándose la respuesta que Nebiros quería.
"Todo... Quiero saber todo, ¿qué no te diste cuenta desde que te llamé al mundo humano? Podré tener miedo, pero mi curiosidad, siempre será más grande"
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Mar Ago 16, 2011 9:38 am

A medida que aumentaba su dedicación y sus movimientos se volvían más placernteros Nebiros iba perdiendo su orgullo y cambiándolo por simple y llana lujuria, su sonrisa agrandándose en determinado momento y una de sus manos plantándose en el cabello blanco de Dante y empujándolo con fuerza hasta hacerle tragar su miembro prácticamente entero, tarea casi imposible que a practicamente cualquiera le daría arcadas.
"Esto es sólo el principio" le dijeron sus ojos café al humano, sonriendo con algo parecido a la dulce crueldad de un amante demasiado fogoso.

A continuación los misteriosos ojos del demonio se volvieron hacia la bañera, aún llena de agua hirviendo, y alzó una de sus manos, haciendo un gesto que bien podría haber hecho un jugador de baloncesto profesional para hacer rodar una pelota en uno de sus dedos como un mapa mundi esférico.
Al instante el baño se llenó de un olor extraño, cálido pero no amenazante, sino más bien reconfortante... la bañera se había llenado de... ¿chocolate?
Se volvió de nuevo hacia Dante, y sus ojos le dieron respuesta a sus preguntas. "Voy a jugar, sí, humano, jugaré contigo hasta que me supliques... que te haga mío de una forma muy distinta a la de una simple marca de contrato..."

- Empezaré suave... pues -le susurró el demonio al oído a Dante desde detrás, repentinamente desapareciendo de delante de él sacando su miembro de su boca con brusquedad y abrazándolo desde detrás, dejando que el humano sintiese su hombría entre sus nalgas y su aliento en la oreja-. Puede que cuando halla acabado con el chocolate... pase a la sangre... -sonrió el demonio, en absoluto bromeando.
Sin decir nada más tomó en brazos a Dante, nuevamente como si no pesase más que una pluma, y con él de esta forma dio un elegante salto, cayendo en la piscina del agradablemente cálido líquido, cubriéndose hasta un poco por encima de la cintura, cubriendo sus atributos, y bañando a Dante con el líquido casi por completo, apenas dejando fuera su cabeza.

Edward sonrió.
- Iare, iare... mira como te has puesto... -murmuró, sonriendo sin soltarlo- mmm... ¿por dónde debería empezar a limpiar? -preguntó entonces, sonriendo más ampliamente.
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Dom Ago 21, 2011 12:17 am

Edward fue cambiando poco a poco en cuanto Dante le propinaba dulces atensiones, fogosas, llenas de una pasión que casi nadie conocía, casi nadie tenía el privilegio de probar. Había descubierto su sexualidad a temprana edad y había probado tanto hombres como mujeres. Las féminas no le habían parecido algo para sus gustos, a Dante le gustaban los cuerpos fuertes, los músculos tensos, los gemidos masculinos ahogados más parecidos gruñidos en vez de los agudos y delicados. A Dante no le gustaba ser activo, le gustaba que fuertes brazos le tomaran y le dejaran saber que por una vez en ese día, el príncipe de Inglaterra no era quien mandaba en ese lugar.

Cuando Nebiros llenó la tina de un líquido café, Dante percibió enseguida por el suave aroma y la textura que era chocolate. Esa divina gracia traída desde las Américas que le encantaba tomar caliente en las noches lluviosas. Cuando volteó a verle, la pregunta en sus ojos, la respuesta de Nebiros le hizo un efecto peor que los deliciosos lengüetazos en su pie hacía unos minutos. Se estremeció completo, no sabiendo cuando se pasó hacia atrás, con una velocidad por demás decir que sobrehumana. Le levantó, su cuerpo cual una pluma, mientras con esa posesividad, con esos brazos, esa mirada, el demonio le dejaba saber que en esos momentos él no era el amo.

O quizá... Le estaba diciendo que le haría creer que era el amo por el contrato.
Más nunca le domaría.

Dante sabía que era peligroso, pero el solo hecho de pensar que Edward podía matarle si quisiera más sin embargo obedecía (con sus clausulas personales) el contrato, le daba un toque de adrenalina que le hacía desear más... Más... Sintió el suave líquido, más espeso, mucho más del que él acostumbraba a beber y sintió que no resbalaba por su cuerpo, sino que se quedaba impregnado en él dándole una apariencia oscura a su piel de alabastro.

--Vamos Edward... no... No... Lo arruines. --Jadeó, pues en cierto punto el espeso líquido masajeaba su cuerpo y en conjunto con esos brazos que le sostenían, esas palabras soeces que parecían hacer querer que Dante se cortara, que se sonrojara, estaban poniéndolo a mil, haciéndole gozar como nunca antes.
--Empieza por el cuello y el pecho. --Demandó, dejando que se sentara y empujando su espalda contra el borde de la tina. Nebiros solo tenía manchado si apenas medio torso a diferencia de Dante que ya tenía chocolate hasta la barbilla. Se montó sobre él, jadeante cuando sintió que sus hombrias se tocaron y puso el cuello al alcance del demonio mayor, ofreciéndoselo. --¿Quieres que te ruegue? ¿Que me humille pidiéndote que entres en mí? --Susurró Dante con voz ahogada --Entonces comienza a trabajar... Si lo haces bien... Rogaré sin contenerme --Le dijo al oido, comenzando a mover sus caderas sensualmente sobre él, estimulándolos mutuamente.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Dom Ago 21, 2011 3:40 pm

- ¿Arruinar? -inquirió el brujo, esbozando una sonrisa salvaje- Are... que maleducado... -comentó mientras extendía su lengua... para meterse uno de los pezones de Dante embadurnados de chocolate en la boca y comenzar a succionarlo con fuerza.
Se separó al poco rato relamiéndose los vigotes de chocolate que le habían quedado como un gatito ansioso de más leche...
- Mmmm... delicioso -comentó, deslizando sin que Dante se percatase sus manos hacia detrás de él... y en el momento menos pensado posando ambas manos abiertas sobre las nalgas del noble... y un dedo de cada mano sobre su orificio-, aunque no es nada comparado con lo que vendrá pronto... -dijo como por casualidad, aquellos dedos acariciando aquella zona con intensidad.

Alzó entonces la cabeza para mirar desde abajo a Dante, sonriente y no por ello menos altivo y atractivo.
- Y respecto a tus ruegos y humillaciones... ten por seguro que me suplicarás y te humillarás todo lo que yo desee -sonrió encantadoramente-, pero tranquilo... las cosas calmas son lo mejor -sin borrar su sonrisa y sin previo aviso un dedo se coló en el interior de Dante gracias al chocolate que actuó como lubricante-. Y a mí me encanta tomarme las cosas con calma -sonrió más ampliamente, empezando a retorcer aquel dedo en el interior del humano para hacer que se retorciese de placer.

Estuvo sin decir nada y sin moverse durante varios minutos, únicamente penetrándole con aquel dedo, disfrutando del saber que estaba dominando a un humano simplemente con su dedo.
Sonriendo ante aquel pensamiento el demonio sacó el dedo repentinamente... sólo para llevárselo a la boca y chuparlo como si fuese una golosina, saboreando el chocolate... y algo más.
- Uhm... me pregunto cómo sabrá directamente... -comentó inocentemente, ladeando la cabeza- ¿tú que crees, debería lamerlo directamente? -le preguntó maléficamente a Dante.

"Vaya si mi suplicarás..." pensaba el demonio mientras esperaba la predecible respuesta del humano con aquella careta de inocencia. Evidentemente aquello no se lo tragaría... pero lo más probable es que estuviese deseoso de que el propio Nebiros fuese el que se tragase otra cosa...
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Miér Ago 24, 2011 10:29 am

Edward no perdió el tiempo en cuanto Dante le dijo sus deseos. Porque no... No eran órdenes.
Se prendió de su pecho como si de él pudiese salir más de esa mezcla olorosa de aquel ingrediente americano, dulce, con consistencia. Dante NECESITABA de esas emociones en ese momento. Había estado estresado todo el día, con preparativos, luego esos sustos de muerte... era enfermo, lo sabía, el estar retorciéndose ahora entre los brazos de aquél que hace si apenas algunas horas tenía la intención completa de matarle, que tenía esa imagen tan intimidante, que lanzaba poderes tan terribles y sin embargo; Edward, el falso humano que tenía ahora frente a él haciéndole temblar de placer era alguien extremadamente atractivo, pasional... Alguien que sabía lo que hacía. Y Dante siempre había sido de esos que agradecían y reconocían las atenciones que le daban.

Cuand sintió las manos en sus glúteos, el Duque tembló, un jadeo con voz grave saliendo de su boca. Se relajó, sintiendo aquellas palmas firmes sobre él y en un impulso, pasó ahora él a lamer el cuello del demonio que estaba desprovisto de dulce y sin embargo, destilaba un sabor intoxicante que llenaba sus papilas gustativas de algo parecido a la adicción, pues no podía despegarse de su piel, no tenía suficiente degustándola.

--¿Con lo que vendrá pronto...? --Susurró mientras sentía esos dedos en su entrada. Obvio se estaba haciendo el mojigato, ya que con aquellos toques expertos sabía que el demonio iba a querer llegar hasta el final. Dante también lo deseaba. ¿Para qué había puesto la marca en su glúteo si no? ¿Por diversión? No. Sonrió altivo mientras Edward le hablaba, diciéndole que rogaría y se humillaría. --¿Por placer? --Respondió a su pregunta. --Créeme; no me molesta en absoluto rogar por eso. Humillarme por obtener más... --Jadeó, apretando sus hombros cuando sintió que le introdujo un dígito. Sus ojos azules se entrecerraron, su respiración se volvió jadeante, su cabeza se apretó contra su pecho, perdiéndose entre los fuertes músculos, un hilillo de saliva saliendo de la boca de Dante mojándolo. Cuando salió de su interior, Dante soltó un jadeo, grave. Sus ojos azules pasando a mirar aquellas pupilas del que sabía era uno de los "mejores" demonios del infierno. --Deberías lamerlo directamente. --Sugirió, repitiendo como afirmación la última frase de su pregunta. --Deberías hacerme perder la cordura de tanto placer. --Sugirió, relamiéndose los labios, cual ninfómano que espera experimentar algo nuevo después de haber probado todo.

Claro... el "inocente" Duque de Howard era solamente una careta de Dante. Lo que se hallaba debajo de ella... Asustaría hasta el más liberal de los ciudadanos de Londres.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Vie Ago 26, 2011 5:32 pm

El gemido que soltó simplemente por el hecho de apretar entre sus manos las nalgas del humano hizo que el miembro de Nebiros vibrase de anticipación bajo toda aquella masa de delicioso chocolate, pero como en toda situación incluso aquella, Nebiros era capaz de controlar sus impulsos demoníacos de una manera muy curiosa: disfrutando de la "agonía" de sus "víctimas" cuando no hacía lo que ellas querían cuando ellas lo querían, retrasando el momento de más placer, el momento que más les complacía a todas hasta que no pudiesen hacer nada más que suplicar... suplicar que un Demonio Mayor las penetrase, las hiciese suyas.

Tratando de hacerse el mojigato... únicamente lograba ponerlo más cachondo, más excitado.
"Puede que no halla sido tan malo después de todo... ir a parar "a manos" de este mortal..." pensaba el demonio "y hasta parece que se está sincerando por fin... sabe que no tendrá más remedio que humillarse y hacer todo lo que yo le ordene si quiere obtener... todo lo que yo puedo darle" sonrió ampliamente, tanto mejor así.
Los jadeos del humano cuando le penetró con su dedo habían hecho mella en el demonio, haciendo que casi perdiese ante sus impulsos. Su malditamente deliciosa espalda arqueada y su precioso trasero le hacían perder la cabeza. Pero era fuerte.

- Ah... pero si mi boca se pusiese en esa zona... ten por seguro que acabaría follándote con mi lengua -dijo con voz lo suficientemente dulce como para descolocar a cualquiera... más cuando ahora dos de sus dedos comenzaron de nuevo a acariciar el orificio de Dante... para acto seguido introducirse a la vez y urgar en su interior deliciosamente, entrando y saliendo a buen ritmo mientras Nebiros contemplaba sonriente al humano-. Pero bueno... no creo que eso te supusiese una molestia... ¿verdad que no?
Sonriendo más ampliamente, Edward sacó ambos dedos de Dante con la misma brusquedad con la que los había metido, separándose de él y soltándolo de su cuerpo en la bañera.
Se alejó un poco de él y se estiró elegantemente sin enseñar nada prioritario, lanzándole una mirada divertida a Dante.
- Bien... estoy esperando -dijo, mirando entonces a una especie de bordillo de la enorme bañera... en la que alguien podría perfectamente ponerse a cuatro patas-. Cuando quieras tomaré el postre, pero no voy a poder comerme todo el chocolate de la bañera... -dijo con cara de circunstancias.
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Dante Fitzalan el Mar Ago 30, 2011 12:26 pm

La sonrisa altiva de "Edward" era algo que podía hacerle perder la cabeza de forma rápida. Esa sonrisa que le decía sabía todas y cada una de sus partes sensibles y lo iba a hacer sufrir hasta que se humillase horriblemente por más, esa sonrisa que le decía que le pertenecía y que iba a disfrutar el humillarle y hacerle sufrir hasta que el contrato se acabase. ¿Masoquista? Si. Era una buena palabra para definir al heredero al trono de Inglaterra.

Sabía que iba a sufrir lo indecible una vez que llegara el término del contrato e incluso, sabía que iba a sufrir demasiado antes de que eso pasara, pero si acaso Nebiros planeaba hacerle "sufrir" de esa manera de vez en cuando, Dante estaba contento de pagar cualquier precio. Usualmente se acostaba con hombres que juraban su heterosexualidad y se decían esposos amantes o jóvenes viriles interesados en doncellas, todos pretendiendo no saber qué hacían cuando estaban con él y algunos demostrando en su "ignorancia" más experiencia que cualquier otro, inseguros le tocaban, algunos ansiosamente le penetraban pero aún con esa vergüenza de disfrutar tal acto. Con Nebiros... Edward... No era nada de esa forma.

Sabía lo que hacía, sabía lo que quería y cómo prácticamente dispararle hasta la cima el placer a Dante, quien de solo escuchar su voz queriendo hacerse la inocente, dulce, amoroso, estaba sintiendo que su erección crecía más, si es que eso era humanamente posible. Gimió cuando sintio que dos de sus dedos entraron sin piedad a la vez, no que no estuviera acostumbrado a eso, sin embargo la dominancia de aquél de cabellos rubios cenizos le estaba haciendo por mucho perder la cabeza. --¿Molestia? ¿Qué imbécil pensaría... eso? --Jadeó, mientras se quejaba audiblemente por la ausencia de los dedos en su interior y... la "sugerencia" disfrazada de Edward solo le hizo sonreir. ¿Sonrojarse por algo así? Dante ya había pasado esa fase de "vergüenza" hacía mucho.

Se salió de la bañera, acomodándose en el borde en cuatro, exponiéndose con la espalda frente a él, incluso, apoyándose en las rodillas pasó sus manos hacia sus glúteos y los separó, mostrándole a Dante su cavidad manchada de chocolate. --¿Postre servido? --Preguntó con voz grave, mirándole con sus ojos azules fieros, invitándole a que le degustara y no solo precisamente su entrada de placer, su cuerpo entero que estaba manchado.
avatar
Dante Fitzalan

Mensajes : 32
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Edward el Mar Ago 30, 2011 1:58 pm

Nebiros soltó una carcajada divertida. Debía admitir que aquel humano tenía unas respuestas bastante rápidas y entretenidas, no era ni mucho menos un ángel... más bien se parecía a otros demonios con las que ya se había encontrado en ese tipo de "encuentros" el brujo.
- Supongo que en tu pellejo ni el más imbécil del Universo -hizo como que se lo pensaba, mirando al techo con mueca meditativa-. Puede que un arcangel o el propio Dios... -lanzó otra mirada al humano y esbozó otra de sus electrizantes sonrisas torcidas.

Pero dicha sonrisa se agrandó y transformó en una salvaje sonrisa de hambrienta cuando el humano de buena gana se puso a cuatro patas exactamente donde le había "sugerido" que se pusiese de forma más bien poco sutil y se abrió él mismo los gluteos para que el demonio pudiese ver y tener fácil acceso a aquel orificio cubierto de chocolate que ya le estaba llamando.
- Servido en bandeja de plata... niño -sonrió el demonio al responder a su casi retórica pregunta, acercándose al borde de la bañera y extendiendo su lengua... para comenzar a pasarla por los pies de Dante, comenzando por allí su andanza y subiendo lenta, muy lentamente y tras rebañarlo entero por sus piernas, lamiendo toda su extensión y subiendo cada vez más...

Por fin la lujuriosa y ya más que manchada de chocolate lengua de Nebiros alcanzó la parte interna de los muslos de Dante, cada vez acercándose más a toda la zona entre las piernas del humano y salivando más y más... hasta que por fin con una suavidad tortuosa y hasta molesta la boca del brujo albergó sin tocarla ni un milímetro toda la verga erecta del muchacho... y entonces los carnosos labios se cerraron enrededor de aquella suculenta presa, apretando casi con glotonería aquella carne y succionando todo el chocolate con su lengua, empezando a mover sus labios por toda la extensión de aquel trozo de carne que parecía latir con vida propia.

Pero aquello no fue lo único, puesto que mientras su lengua daba divinas atenciones a su miembro, ahora tres dedos se dirigieron hacia la entrada de Dante y se introdujeron por ella con fuerza, nuevamente invadiendo aquel espacio con brutalidad, pero como siempre dando lugar tras el repentino dolor e incomodidad al placer sin límites cuando empezó a meter y sacarlos con lentitud mientras los retorcía en su interior, casi sin darse cuenta desplegando un manto de magia que aumentó la lujuria de ambos, especialmente la de Dante, llevándolo a límites poco humanos de perversión...
avatar
Edward

Mensajes : 62
Fecha de inscripción : 02/08/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La llegada de Nebiros (privado Dante - Edward)

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.